El chocolate ha sido asociado con la seducción desde hace siglos: estimulante, delicioso y energizante, no podía ser de otra manera.
Utiliza su irresistible sabor y textura para el mejor de los postres...
Estilo clásico: Lleva a la cama un fondue de chocolates aromatizado con especias como vainilla y canela, y una bandeja de fresas listas para comer. Para puntos extra, destapen una botella de champagne rosé o un dulce prosecco.
Apostando entre sábanas: consigue algún chocolate en presentación pequeña (besos de Hershey's, almendras cubiertas, etc) y úsalas como fichas de apuesta para complementar una partida de strip poker. Pase lo que pase, ambos saldrán ganando.
Relajación romántica: Ofrécele a tu pareja un masaje con manteca de cacao... Apaga las luces y deja que una vela con aroma a vainilla termine de hacerle agua la boca.
Degustación a ciegas: arma una caja de bombones con los sabores que se diferencien bien, procura elegir sabores estimulantes como picante, café, parchita o licores. Venda los ojos de tu pareja y dáselos uno por uno; si se equivoca, deberá complacerte en algo; si adivina, le darás un premio de su elección.
Entrando en calor: Utiliza un sirope de chocolate o chocolate derretido para dibujar puntos sobre tu piel, formando una especie de "constelación", para que tu pareja la complete con besos. Cuando se acabe el chocolate, deja que continúen los besos.