Tamara Belgiovane, con dieciséis años de profesión a la espalda, nos desvela en Cocina y Vino que también para el vino los hombres son de Marte y las mujeres son de Venus.
¿Cuáles son los diferentes gustos de hombre y mujer en el vino?
A la mujer le gusta un vino más suave, afrutado. Le encanta definitivamente una burbuja. El perfecto para ella, un Malbec con tempranillo, poco dulce y afrutado. Él busca la robustez, es más conservador y hasta se niega a probar otro tipo de vino. La mujer es más innovadora, inquieta, le gusta arriesgar.
A la hora de escoger, ¿qué influye en la mujer?
En la naturaleza femenina, lo que te provoca tomar tiene que ver con el humor. La mujer escoge un vino según el humor que tenga. Dependerá de la ocasión en general. Por ejemplo, en un bautizo, ella ve todos los colores, la elegancia, y en función de eso, escoge el vino.
¿Estas diferencias también se ven entre un sumiller hombre y otro mujer?
El hombre sugiere con objetividad y la mujer con la sensibilidad del momento. Un hombre pregunta qué se va a comer, va a lo práctico, mientras que la mujer preguntará cuántos invitados habrá, dónde se comerá, cuántas mujeres y hombres habrá, la hora… La mujer sumiller va más al detalle. Ambos métodos son necesarios y efectivos, se deben combinar, y ahí también interviene la psicología, porque el tipo de cliente es muy amplio. Hay que ver cómo es el cliente, qué quiere, si acepta muchas preguntas, sugerencias… Y no solo es algo de comida y vino.
¿Cómo se acercan como cliente un hombre y una mujer?
El cliente hombre se acerca con respeto y se deja seducir por quien le hace la asesoría. Le gusta la galantería. Pero si no se da con el gusto desde el principio, es complicado recuperarlo. En el caso de una clienta, piensa más en “confío en ti, tú me entiendes” y, en ese sentido, se deja llevar. Aunque hay de todo, muchas personas vienen ya con una idea fija y otros piden ser sorprendidos.
Una anécdota con alguien que le pidiera consejo…
Una vez acudió a mí una clienta que quería celebrar con champán un divorcio. Le ofrecí el más caro que tenía y me dijo que no, que el más barato, que había que celebrar pero que él era tan poquito que no merecía sino eso.
La armonía más complicada…
Con pabellón criollo. No he logrado coincidir con un gusto que me haga feliz. Lo pondría con un brut, pero sin duda, mi elección sería un papelón con limón.
Un vino para las mujeres…
Hay algunos vinos que son definitivamente femeninos, como el Mendel de Argentina. Este vino es una dama con aroma a violeta, es seda, es elegancia. Y otros que son para hombres, como la Denominación de Origen Toro, que es con mucho cuerpo, para un hombre musculoso, fornido. La mayoría de los vinos son muy masculinos.
Baudelaire decía que el vino se manifiesta en cada uno de un modo y adoptaba un espíritu según la ocasión.
Cada vino es distinto en cada persona. Depende del estado de ánimo y de cómo se recibe. Cuando se tome de nuevo, el análisis se hará desde el último sentimiento que se tuvo tomando ese vino.
Un consejo para tomar un vino…
Que se lo disfruten, que para eso están, y para tomarlos hoy.
Preventa 2013
Views : 514
Únete a la Giga Pudding manía
Views : 5539
Master class con Andy Gelmmel
Views : 167693
Deliciosa tapa con boconccinis
Views : 569