Si deseas congelar alimentos utilizando bolsas de plástico, es fundamental sacarles la mayor cantidad de aire posible. Esto lo podemos hacer introduciendo un pitillo o pajilla en la bolsa, cerramos bien el cuello y succionamos para sacar el aire, finalmente sacamos y cerramos la bolsa sin que vuelva a entrarle aire.
El proceso de congelación suele expandir un poco los alimentos y los líquidos, por esta razón se puede hacer indispensable dejar al menos un margen de 1 a 1,5 centímetros en la parte superior del recipiente antes de meterlo al refrigerador.
Muchos de los alimentos tienden a pegarse cuando son congelados. Por esta razón lo ideal es congelar de manera instantánea para así que evitemos este problema recurrente. Otra alternativa es congelar en una bolsa amplia sobre una bandeja, distrubuyendo lo mejor posible, y cuando se haya endurecido, llevar a un empaque de tamaño más conveniente.