El cuidado por los detalles es lo que hace la diferencia. Una mesa correctamente dispuesta y bellamente decorada hará sentir queridos a tus invitados pues demuestra que te tomaste el tiempo de hacer algo especial por ellos.
Pero además de colocar todo en su sitio, toma en cuenta algunos detalles para sorprender. Te damos cinco opciones para que te lleves todos los aplausos:
Mesa en rosa: Que la vajilla tenga algún detalle floral, y las servilletas de tela sean rosa pastel. Como centro de mesa puedes tener un ramo de rosas rosadas con el tallo corto en un delicado jarrón bajo de porcelana. Esta sería una ocasión ideal para compartir un buen vino rosado, y como postre alguna delicia que lleve fresas.
Jardín primaveral: Para una comida al aire libre, coloca un mantel de tonos neutros y servilletas de colores vivos. Como centro de mesa puedes hacer un arreglo rústico con margaritas o girasoles. Sal de la formalidad y comparte la comida en un servicio familiar, colocando los alimentos en fuentes para que cada quien se sirva a gusto, y no olvides una gran jarra con limonada fresca o té helado.
Inspiración marina: Si tu plato principal incluye pescados o mariscos, haz que destaquen más aun con una decoración que evoque el mar. Conchas marinas como recipientes para aperitivos, mantelería blanca con detalles azules y unas hermosas cayenas estilo hawaii como decoración son el complemento ideal. También puedes incluir unas ricas piñas coladas para sentirte en la playa.
Oasis al atardecer: Si planeas preparar algo árabe o si simplemente te encanta el lujo relajado de una comida al atardecer, sal al jardín y coloca una gran sombrilla con algunas lámparas de vela para recibir la noche y alargar la velada. Coloca cojines de colores, decora las sillas con pañuelos y pashminas, usa un mantel dorado y anímate a perfumar el ambiente con jazmines o un incienso.
Belleza vintage: Lúcete con antigüedades y adornos old school, platería, flores en un jarrón de cerámica o metálico. Si tu mesa es de madera, no coloques mantel, en cmabio, usa unos lindos individuales que no sean indénticos, pero combinen.
Blanco, flores y frutos: Deja que el blanco llene tu espacio de frescura con manteles y servilletas, incluso sillas en este color. Juega con tonalidades beige, marfil y off white, y decora con lavandas, hojas y flores de tonos claros. Incluye algunas frutas para dar un toque diferente, las peras, manzanas y duraznos le dan un toque de campiña europea muy agradable. Ideal para un brunch o una tarde de té.