Los bebés aun no están listos para la amplia gama de sabores que la cocina tiene para ofrecer, pero si disfrutan algunos sabores sencillos. Las ideas que compartimeos a continuación son pensadas para un pequeño que ya ha pasado la etapa de lactancia, y puede comer alimentos sólidos.
1. Daditos de aguacate: Pela y pica un aguacate maduro, su textura es firme pero suficientemente suave para un bebé, además, son ricos en vitaminas y de atractivo color.
2. Arroz con mantequilla y leche: Media taza de arroz cocido en una taza de leche caliente con una cucharadita de mantequilla.
3. Queso ricota: De sabor suave y textura cremosa, será fácil comerlo para un infante. Puedes darle un toquecito de miel para más gusto.
4. Rodajas de cambur: Pica esta fruta en porciones pequeñas pero no demasiado finas. Prueba mojar un poco las rodajas en mantequilla de maní (solo si ya sabes que no es alérgico a las nueces).
5. Smoothie de yogurt: Licúa yogurt helado con un poco de miel y algunas frutas (fresas y cambur funcionan bien).
6. Aceitunas negras sin semilla: Retira cuidadosamente las semillas de las aceitunas y sirve húmedas.
7. Puré de plátano: Hierve los plátanos y luego tritura con un toque de leche y mantequilla. Una pizca de canela y miel para hacerlo dulce.
8. Patilla: Corta dados de patilla (o figuritas con un cortador de galleta) y asegúrate de que estén libres de semillas. Sirve frío, es muy refrescante.
9. Guisantes: Si quieres darle a tu bebé algo que ponga a prueba su motricidad fina, un bowl pequeño de guisantes que pueda pellizar y lelvar a su boca es la opción.
10. Daditos de queso a la plancha: Usa un queso blanco suave como el palmizulia, pica dados y deja que doren en un sartén. Sirve tibio.