El rooibos es una planta de origen sudafricano, de la cual se obtiene la infusión del mismo nombre, caracterizada por ser naturalmente libre de cafeína.
A pesar de su color rojizo, y de que algunos lo llaman "té rojo sudafricano", no debe confundirse con el té rojo pu-ehr, que a diferencia del rooibos, proviene de la planta de té.
"Alemania fue el primer país en iniciar el boom de exportaciones", afirma Martin Berg, gerente de Rooibos Limited en Sudáfrica, la fábrica procesadora de rooibos más grande. "Desde entonces, Holanda, Reino Unido, Estados Unidos y Japón, todos países del primer mundo, han hecho popular al rooibos", añade.
La industria del rooibos en su conjunto se calcula en 23 billones de dólares, 15.000 toneladas de esta infusión se cosechan cada año y al menos la mitad es exportada.
Además de su agradable sabor, se ha comenzado a apreciar gracias a sus beneficios antioxidantes y relajantes. La fiebre mundial por el rooibos incluso ha motivado iniciativas para proteger su denominación de origen, y de esa cuidar esta importante fuente de empleos e ingresos en Sudáfrica.