Cada vez que María Isabel Mijares García y Pelayo entra a una sala de cata para dirigir una sesión la precede una hoja de vida extensa y brillante: discípula de Émile Peynaud, el padre de la enología moderna; invitada permanente de certámenes internacionales que pueden determinar el futuro comercial de los vinos con sus galardones y puntuaciones; Vicepresidenta de la Unión Española de Catadores, Presidenta de Dominaciones de Origen; vicepresidenta de la Federación Internacional de Periodistas y Escritores de Vino (FIJEV); asesora principal de proyectos vitivinícolas de la ONU; secretaria de la Unión Internacional de Enólogos, directora de un Consejo Regulador, consultora de alto nivel de bodegas en distintas partes del mundo desde hace más de 30 años a través de su Laboratorio de Análisis y Control Enológico.