Gustavo Dudamel, quien conversó en entrevista para la agencia francesa AFP, está en París para ofrecer el ciclo entero de sinfonías de Brahms, compositor de quien ha estado "siempre enamorado, desde muy pequeño".
En la entrevista, Dudamel dejó entrever que le gusta la buena comida y el buen vino. "El ejemplo más maravilloso que yo encuentro sobre Brahms es una metáfora sobre la comida", dijo el director.
"Brahms es como esos chefs que cocinan comida casera, que no son gourmets, que no están creando algo moderno o nuevo, pero que pueden preparar un plato realmente típico, clásico, y que sea muy bueno", dijo Dudamel, apreciando el valor de la sencillez, cuando alcanza la excelencia.
"En cambio, otros compositores, incluso del mismo periodo -como Wagner-, eran quizá más gourmet, más visionarios", dijo el músico. Al hablar sobre su trabajo como director de orquesta, Dudamel usó el ejemplo del vino para señalar la importancia de "la madurez", en "una profesión que requiere mucha experiencia".
"Yo no puedo pretender ser un director de cincuenta, sesenta años porque, naturalmente no tengo esa edad. Pero un buen ejemplo es el vino... El vino maduro es muy bueno. Pero también hay vinos jóvenes que tienen mucha profundidad, aunque quizás no tienen la misma personalidad como los vinos más viejos. Y pasa exactamente lo mismo con la dirección", dijo.
"Veo mi agenda, y me doy cuenta que tengo compromisos hasta en el 2019, y me asusta. Pero eso forma parte de la vida normal de un músico, de un artista", concluyó Dudamel, con actutid accesible y una calidez que la fama no le ha dismunuido.